La flor del olivo: el comienzo de un gran aceite

Olive tree allergy: causes, symptoms, and how to prevent it | Olivarte

Cada primavera, el olivo se llena de pequeñas flores blancas conocidas como rapa o trama. Aunque son discretas, de ellas nace uno de los mayores tesoros del Mediterráneo: la aceituna.

La floración suele producirse entre abril y junio, dependiendo del clima y de la variedad del olivo. Durante esos días, el árbol vive uno de los momentos más delicados e importantes del año. El viento transporta el polen de unas flores a otras y, si las condiciones son favorables, comienza el llamado cuajado del fruto.

No todas las flores llegarán a convertirse en aceitunas. El olivo produce miles de flores, pero solo una pequeña parte consigue desarrollarse. Tras la fecundación, la flor pierde sus pétalos y aparece un diminuto fruto verde que irá creciendo lentamente durante el verano.

A partir de ahí comienza un proceso natural fascinante: la aceituna acumula aceite, antioxidantes y compuestos saludables como los polifenoles y biofenoles que darán personalidad y calidad al AOVE.

En Cerro de las Vacas vivimos esta etapa con especial atención, porque una buena floración es el primer paso para obtener un aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana, intenso, equilibrado y lleno de vida.