AOVE sin filtrar: más naturaleza, más biofenoles, más valor

 

Cuando un consumidor observa un Aceite de Oliva Virgen Extra sin filtrar, suele fijarse en su aspecto ligeramente turbio. Sin embargo, esa turbidez no es un defecto; es precisamente la prueba de que el aceite conserva parte de los componentes naturales procedentes de la aceituna.

En un AOVE sin filtrar permanecen en suspensión diminutas partículas vegetales y microgotas de agua de vegetación que contienen compuestos bioactivos de gran interés nutricional. Entre ellos destacan los biofenoles, responsables de gran parte de los beneficios saludables del aceite de oliva virgen extra.

¿Qué son los biofenoles?

Los biofenoles son sustancias antioxidantes naturales presentes en la aceituna, entre las que destacan el hidroxitirosol, el tirosol, la oleuropeína y el oleocantal.

La ciencia ha demostrado que estos compuestos poseen actividad antioxidante y antiinflamatoria, contribuyendo a proteger las células frente al estrés oxidativo y formando parte de los efectos beneficiosos atribuidos a la dieta mediterránea.

¿Qué ocurre cuando se filtra el aceite?

El filtrado tiene una finalidad principalmente tecnológica y comercial: eliminar las partículas sólidas y la humedad residual para aumentar la estabilidad durante largos periodos de almacenamiento.

Diversos estudios científicos han constatado que el proceso de filtración puede provocar pérdidas de compuestos fenólicos, especialmente de algunos secoiridoides y derivados del hidroxitirosol, precisamente los compuestos más interesantes desde el punto de vista saludable y sensorial.

Algunas publicaciones indican incluso reducciones superiores al 30% en determinados compuestos fenólicos tras ciertos procesos de filtrado.

Entonces, ¿por qué se filtra?

La respuesta es sencilla: porque facilita la conservación durante periodos muy prolongados y permite que grandes volúmenes de aceite mantengan una apariencia visual homogénea durante más tiempo.

Para los grandes productores y distribuidores, que necesitan comercializar aceite durante muchos meses o incluso más de una campaña, el filtrado aporta ventajas logísticas.

Un AOVE sin filtrar bien conservado también mantiene su calidad

Existe la creencia de que un aceite sin filtrar se deteriora rápidamente. La realidad es más matizada.

Cuando procede de aceitunas sanas, se elabora correctamente y se conserva protegido de la luz, el calor y el oxígeno, un AOVE sin filtrar puede mantener excelentes características organolépticas durante toda la campaña e incluso entre campañas. Lo que ocurre es que su evolución natural es diferente a la de un aceite filtrado.

La diferencia está en el valor nutricional

Mientras que el filtrado aporta estabilidad comercial, el aceite sin filtrar conserva una mayor expresión de la aceituna original.

Las pequeñas partículas vegetales presentes en suspensión no son suciedad; son restos naturales de la pulpa de la aceituna que aportan complejidad aromática y contienen compuestos bioactivos asociados a los biofenoles.

Por eso muchos productores de calidad prefieren ofrecer parte de su producción sin filtrar durante los primeros meses tras la cosecha, cuando el consumidor puede disfrutar del aceite en su estado más cercano al que sale de la almazara.

En Cerro de las Vacas creemos en la autenticidad

En Cerro de las Vacas defendemos que el verdadero valor de un AOVE no se encuentra únicamente en su sabor, sino también en su riqueza natural.

Nuestros análisis muestran una concentración extraordinaria de compuestos fenólicos, con 414 mg/kg de polifenoles totales, de los cuales 398 mg/kg corresponden a biofenoles, una cifra excepcional que refleja el enorme potencial saludable de nuestro aceite.

Porque cuando hablamos de AOVE de alta gama, no solo hablamos de aceite. Hablamos de naturaleza, salud y autenticidad en cada gota.


Nota técnica importante

Conviene ser rigurosos: la literatura científica confirma que muchos sistemas de filtración reducen parte de los compuestos fenólicos, pero no todos los estudios encuentran pérdidas idénticas. La magnitud depende de la variedad, el estado del aceite y el sistema de filtrado utilizado. Lo que sí existe es un consenso amplio en que el AOVE sin filtrar conserva una mayor cantidad de partículas naturales y puede preservar mejor determinados compuestos bioactivos presentes en la aceituna